domingo, 11 de enero de 2015

El mar eran sus ojos
y os juro que cuando se agitaba,
llegando a desbordarlos,
lograba que se me partiese
el alma en dos
como si de mí misma 
se tratase,
como si el mar
hubiese empapado y echado a perder
todos y cada uno
de mis poemas cursis,
desbaratando el tu y yo
que había implícito en ellos,
dejándome inundada, 
sola y vacía
en este eterno invierno
que no es otra cosa 
más que la propia nostalgia
rompiendo mis esquemas,
marcando mis versos,
ahora sin besos.


jueves, 8 de enero de 2015

Frío, 
solo eso
y el vacío en el recuerdo
de los días contigo

Soledad en mi piel
deshabitada ahora
sin tus manos peregrinas
tras cada curva del camino.

Recuerdo,
eso eres ahora
y eso estás destinado a ser,
pese a mis intentos,
todos fallidos,
de alejarte de mí,
de que ni los recuerdos
burlasen las barreras de mi memoria,
casi tan traicionera como tus manos.

Atrapada en recuerdos
lugares de ensueño ahora acorralan,
semejando quizá un cuarto olvidado
que siempre regresa a encerrarme de nuevo.

La puerta cerrada.
La llave perdida.

viernes, 2 de enero de 2015

Día dos
primera discusión
del año,
bien pronto
para recordarme
que nada
va a cambiar.

Me rehabilito
durante meses
me fortalezco
y casi creo
poder con todo.

Pero
cada uno
de tus golpes bajos
derriban todas
mis barreras,
y caigo,
desnuda
ante tu tempestad.

No importa
cuantas veces
lo niegue,
nunca seré
tan fuerte
como para evitar
los puñales.
Nunca creeré
que realmente 
valgo algo,
porque tú
siempre insistes
en dejarme
en ruinas.